La Partida más Bella del Torneo de Maestros 2014

El sensacional Torneo de Maestros ha concluido. Fue la primera vez en la historia de nuestro ajedrez que los cuatro Grandes Maestros que nos representan en el mundo se enfrentaron en un mismo torneo. La leyenda del ajedrez nacional, el GM Zenón Franco, engalanó la competencia con su participación. Más de 30 años pasaron para que vuelva a jugar este torneo.

El nivel de las partidas en general fue muy bueno. Creo que algo más podría hacerse para evitar las tablas sin lucha porque este es un aspecto que definitivamente opaca la magnitud del evento. La deserción por motivos de salud de Clemente Curátola fue una triste noticia que impidió que las últimas rondas se jueguen completas. Lo mismo para el walk-over del FM Matías Latorre en la ronda final.

La transmisión en directo de las partidas es un detalle digno de mención. La Federación Paraguaya de Ajedrez no puede ofrecer menos. Excelente. No así la fotografía del evento. Este es un punto muy importante pues los medios nacionales e internacionales se valen de las buenas imágenes para atrapar la atención de los lectores. Este es un punto que bien podría mejorar, más aún cuando la sala de juego estuvo ubicada en uno de los salones del diario más importante del país. Qué ironía, no?

Las crónicas oficiales a cargo del periodista Javier Núñez estuvieron muy bien. Me consta el inmenso trabajo que conlleva redactar un par de párrafos comprensibles para detallar lo que fue una partida de ajedrez. Pulgares bien arriba para el trabajo de Javier. Punto aparte. Es todo lo que puedo opinar desde la distancia. Ahora le toca el turno a lo que en verdad importa para el Ajedrez Encarnaceno.

La partida más bella del Torneo de Maestros fue la que enfrentó al IM Cristóbal Valiente y al GM Zenón Franco por la primera ronda. Exquisito sacrificio del 7 veces Campeón Paraguayo. Valiente, preciso y certero. Fue el mejor momento de este tremendo jugador en todo el torneo. Lastimosamente en las siguientes rondas no pudo demostrar su fuerza y en muchas de ellas simplemente firmó tablas apenas culminada la apertura. Pero no nos quedemos con eso. Más bien recordemos juntos la hermosa pieza de arte que Valiente supo dibujar sobre el tablero en esa primera ronda de este Gran Torneo.

, , Asunción

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